Historia

Finilager nació a principios de la década de los setenta y se caracterizó siempre por tener un espíritu emprendedor y visionario, prueba de ello fue iniciar las actividades comerciales poniendo de ciudad central a Santa Cruz de la Sierra que para ese entonces no era la principal ciudad de Bolivia pero que empezaba a dar pautas de un desarrollo vertiginoso y sostenible.

Con el pasar de los años, Finilager consolidó presencia en el eje troncal del país y fue ofreciendo a los bolivianos soluciones automotrices e industriales siempre con productos originales y de la calidad que sólo las principales marcas del mundo ofrecían.

Para inicios de los noventas se estrenaron sucursales en las ciudades pujantes de El Alto y Montero y el número de personal, de productos y servicios fue en aumento, al igual que el número de sucursales.

El mercado automotor e industrial creció tanto en Bolivia y sobre todo en la ciudad de Santa Cruz al punto que se vio necesario colocar sucursales en lugares estratégicos para los diferentes mercados en los que Finilager ofrecía soluciones. El fenómeno se replicó al poco tiempo en Bolivia y Finilager abrió 3 sucursales Santa Cruz, 2 en La Paz y 3 en Cochabamba.

Para comenzar su cuarta década, Finilager ha emprendido el reto de abrir una sucursal en Tarija, otra ciudad de Bolivia que está demostrando un crecimiento y desarrollo veloz y pujante. También se hicieron las gestiones para un cambio de imagen que renueva a la empresa y le abre la posibilidad de destacar sus tres segmentos.

Las innovaciones no se dejaron esperar y hoy por hoy, para el rubro automotriz, Finilager cuenta con rodamientos de rueda, de transmisión, de embrague, además de retenes y crucetas que garantizan al mercado automotor liviano y pesado de Bolivia, la provisión de soluciones para todas las marcas que circulan y se comercializan en el país, al punto de tener en stock la solución para cualquier vehículo sin importar la marca del mismo ni el modelo ni el año de fabricación.

Para el segmento agrícola Finilager provee rodamientos, retenes, correas, cadenas y grasas sintéticas para todo tipo de maquinaria que opera en el proceso de desarrollo de todo cultivo, desde el desmonte hasta la cosecha, garantizándole así al productor agrícola, la posibilidad de tener constante productividad.

Este último mes se está innovando en la implementación en Bolivia de un sistema de lubricación centralizado para todo tipo de maquinaria agrícola, el cual permitirá mayor rendimiento y durabilidad de las partes.

El desarrollo productivo del país tiene la opción de encontrar en Finilager un gran aliado gracias al stock de rodamientos, chumaceras, poleas, correas, cadenas, piñones y bujes entre otros, que son fundamentales y que marcan el paso de las grandes, medianas y pequeñas industrias del país.

Otra gran innovación de Finilager es el área de servicios industriales que es una oferta de detección de fallas en la misma industria, oferta de soluciones y capacitaciones a personal de planta a cargo de ingenieros altamente calificados y constantemente actualizados en la vanguardia de la producción industrial.

En cuarenta años, el desarrollo de Finilager ha sido siempre sostenido y de prestigio, el cual ha sido ganado con trabajo de gente responsable pero sobre todo con la calidad de atención a los clientes y la oferta de productos siempre originales que generan confianza y garantizan seguridad.